Las huellas de la infancia juguetes / Abril

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En el marco del  mes del “día del niño” en Colombia, conmemoración que fue instituida en el año 2001 como el  “día de la niñez y la recreación”, el Centro Virtual de Memoria en Educación y Pedagogía pretende resaltar las huellas de la infancia de la primera mitad de siglo XX, con algunos objetos que representaban la realidad  de la época a través de la imaginación de las mentes de  niños y niñas.

 La infancia como una construcción social deviene de un proceso histórico que la ha configurado desde la antigüedad hasta la modernidad, un ejemplo claro de este argumento es  el trabajo de análisis de arte de Philippe Aries,  que señala que en la Edad Media la infancia no era considerada en el plano de las representaciones artísticas,  hasta el siglo XIII los niños eran caracterizados en las pinturas  como adultos en miniatura, sin rasgos que se distinguieran de los adultos.

 Dando un gran salto en la historia es posible ver que durante los siglos XIX y  XX cambió la visión del lugar que ocupan los niños en la sociedad. Desde la noción de “infancia desvalida” hasta el reconocimiento de los Derechos del Niño, pasando por los cambios en las formas de crianza y prácticas recreativas.

 En esos trascursos el juguete como objeto que el adulto construye, (sólo en el siglo XIX la fabricación de juguetes empieza a convertirse en una industria especializada) se convierte en un elemento que caracteriza los roles de niñas y niñas, por lo cual es posible ver como para los varones se construyen objetos alusivos a la cotidianidad del hombre adulto (carros, helicópteros, soldados etc.) y en cuanto a las niñas es clara la asignación de  roles con la vida de hogar de la mujer de la época (enseres de cocina, máquinas de coser, bebes etc. )

 Según lo anterior es posible concluir que la historia del juguete no obedece a una historia directa de la infancia ya que como lo señala Karl Gröber  “los juguetes no dan un testimonio de vida autónoma, sino que son un dialogo de señas entre ellos y el pueblo.” Es por ello que dichos objetos representan un rastro de los diferentes conceptos de infancia que ha tenido la historia.