Fanny Anchila Rojas: un lugar de títeres y mundo posibles

En las mañanas se siente un silencio total, acompañado por mucho frió. En las paredes se refleja algunos dibujos esperando la presencia de aquellos pequeños amigos que por medio de sus voces y gritos empiezan a dar color, se cantan  canciones para saludar al sol, se da  gracias a papá  Dios Luego se da a conocer el nombre del día y  del mes cuyo propósito es ubicarlos en el tiempo.

Se han  olvidando  del frió,  la docente empieza a correr las mesas, se hace entrega de cojines  para que se  ubiquen: libremente -ellos  presienten que es la hora del cuento o de títeres- Todos se ubican porque la maestra inicia relatando el cuento, lleva en la mano derecha a pinocho que es el  títere invitado ya que es el  personaje central. Todos cayados observándola  escuchado las matices  de la voz de la maestra, deseando escuchar el fin porque saben que socializamos la enseñanza que nos dejó, que sorpresa miramos el reloj y es hora del descanso.